Romanticismo y alta costura en ‘Galerías Velvet’

Por Álvaro Onieva a 5 de septiembre de 2013 • 1 comentario

presentación galerías velvet

Si hay una pareja en televisión más ideal que la que forman Paula Echevarría y Miguel Ángel Silvestre, son Ramón Campos y Teresa Fdez-Valdés.

Sugiéreme una atmósfera encantadora, recréala con una ambientación exquisita, llena ese espacio con talento actoral y plantea una historia de amor. Dime que el proyecto lo firma Bambú Producciones. Poco más necesito saber para caer rendido.

Anoche se estrenó en el Festival de Vitoria el primer episodio de ‘Galerías Velvet’, una nueva producción de alto nivel de Antena 3 que, previsiblemente, veremos en nuestras pantallas durante este otoño. La etiqueta de sucesora de ‘Gran Hotel’ le viene en el traje, de alta costura, eso sí. Romance y época, otra, pero época al fin y al cabo, son el denominador común. Sin embargo su creador, Ramón Campos, nos advierte que si la serie de la familia Alarcón nacía del misterio, aquí la historia nace del puro romance. Es una ficción de amor, sin timidez.

‘Galerías Velvet’ nos lleva al Madrid de los años 60, para contarnos la historia de unos grandes almacenes de alta costura situados en plena Gran Vía. El marco no podía ser más deleitable, y así nos lo presentan con una cuidada dirección y fotografía de la que no hizo gala el lunes ‘Vive Cantando’. Obviamente, lo que a nosotros como espectadores nos interesa, más allá de patrones, agujas y dedales, son las vidas de quienes allí trabajan. Desde la gran familia que dirige la empresa hasta las dependientas, pasando cómo no por las costureras.

Y es que éste año es el de las costureras. Si en Estados Unidos hemos visto algunas temporadas como les daba a las cadenas por estrenar series de policías a porrillo y otros años la moda eran los médicos, o las comedias familiares, en España tendremos el año de las costureras con ‘Galerías Velvet’ y ‘El tiempo entre costuras’. Nunca una Singer tuvo tanto protagonismo.

El piloto de ‘Galerías Velvet’ es bueno, muy bueno, casi excepcional. Sobre todo si tenemos como último referente –recordad que la memoria televisiva suele ser corta- el estreno de ‘Vive Cantando’. O ‘Esposados’. Todo, tramas y personajes, queda perfectamente trazado y definido, con una recreación visual casi cinematográfica. Pero es Bambú, eso ya lo dábamos por sentado. Hurguemos más, pues.

Para empezar, la serie se asienta, como decía su propio creador, en el romance. Y aquí la pareja protagonista tiene química, mucha, y funciona a las mil maravillas gracias al buen hacer de Paula Echevarría y a pesar de los duquismos del Duque, que está bien en su sitio, pero no tanto como quien le da la réplica. Su dicción a veces nos hace pensar que las iniciales “GV” corresponden a ‘Galerías Vallecas’, pero eso a las señoras que verán la serie queriendo convertirlo en su yerno, su marido y su rey moro si lees dejan, no es algo que les vaya a importar. Él está ahí por galán y como tal da el pego, no le pidamos más. Y pa duquitas negras, las que tié La Lirio.

cecilia freire galerias velvet

El personaje de Cecilia Freire se postula como la más adorable robaescenas de nuestra televisión.

Lo que sí me da miedo es que la historia de la pareja -cuidado puristas de los spoilers con lo que sigue, aunque yo no considero spoiler algo que se planteé en el minuto 1- se selle con un beso desde el primer momento. Aquí no existe el juego del gato y el ratón que sí vivieron Alicia y Julio, no hay tensión sexual no resuelta. Y eso, en una serie de amor es cuanto menos peligroso. Sobre todo cuando la ficción se apoya casi exclusivamente en el romance –se desliga totalmente de las tramas de misterio de ‘Gran Hotel’-, así que no sabemos si una relación que parece consumada mantendrá la expectación por mucho tiempo. Pero esa pregunta corresponde planteárnosla de cara al segundo episodio, y tendremos que tener fe en que Bambú sabrá salvar ese obstáculo.

Destacable también es la labor del resto del reparto, en especial la de Tito Valverde como el Don Vito Corleone textil, José Sacristán y Aitana Sánchez Gijón, a los que habría que añadir a una Cecilia Freire que encaja como un guante en la función de alivio cómico. No así la infame madrastra Natalia Millán ni su hija igualmente arpía interpretada por Miriam Giovanelli, a la que ningún director de casting parece verla en un papel que no lleve dentro la pura maldad.

¿Pegas? Más allá de que algunos efectos especiales chirrían un poco -uno de ellos un volantazo de coche que perfectamente se podría haber ejecutado con acción real y especialistas-, el posible problema que le encuentro a esta nueva ficción de Antena 3 es que está muy dirigida a un público femenino. Más allá de la historia de amor hay entorno y hay subtramas, pero no con el suficiente peso como para que el espectador al que no interesen demasiado los arrumacos de Paula y Miguel Ángel (o Ana y Alberto) encuentre motivos para quedarse. Es un peligro pero quizás también sea esa la apuesta, no en vano el mando es de las señoras de la casa.

Prescindir de una fórmula tan manoseada como efectiva como es la tensión sexual no resuelta no es el único riesgo que corre Bambú con ‘Galerías Velvet’, también plantea una estructura de primer episodio en la que no pierde ritmo y nos deja con una satisfacción tal que sentimos que hemos visto una obra completa, y a la vez curiosidad por los derroteros que tomará después. Deseando ver el siguiente episodio estoy.

En AgenTV | Tu reparto me suena

Un comentario en “Romanticismo y alta costura en ‘Galerías Velvet’

  1. Qué ganas de ver Galerias Velvet. Tenía mucho interés cuando vi el tráiler y ahora que he leído tu crítica más aún. Parece que va a ser el mejor estreno de Antena 3 de los próximos meses, no como ese rollo de Bienvenidos al Lolita…

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