Pablo Abelenda: “Mi responsabilidad como director de ‘Un príncipe para Laura’ es buscar gente que se quiera enamorar y después entretener a la audiencia”

Por Álvaro Onieva a 3 de abril de 2014 • Sin comentarios

Un príncipe para Laura

Lo más interesante de ‘Un príncipe para…’ es la combinación de realidad, elementos ficcionados y un montaje desmesurado. Y Bruján.

No hay noticia televisiva que me produzca más felicidad que el estreno de ‘Un príncipe para Laura’ en Cuatro, sucesor de ‘Un príncipe para Corina’, que tendrá lugar esta noche. Una vez más, Luján Argüelles ejerce de la celestina de la cadena, pero metiéndose de nuevo en la piel de Bruján, su alter ego malvado en el mundo de los cuentos que plantea este peculiar programa. Y tenemos una nueva princesa llamada Laura Parejo, que nos prometen muy distinta a Corina Randazzo, dispuesta a ser conquistada por un séquito de peculiares caballeros.

Y antes de que se libre esta batalla por el amor y la audiencia en el prime time de Cuatro, los periodistas y críticos televisivos nos trasladamos ayer hasta el encantador Castillo de Viñuelas, a las afueras de Madrid, para ir entrando en la atmósfera adecuada. Allí, pude hablar con uno de los trovadores de este cuento, el director de ‘Un príncipe para Laura’, Pablo Abelenda, quien desgrana qué podemos esperar de esta nueva temporada del programa.

¿Qué cambios o novedades encontraremos en ‘Un príncipe para Laura’ con respecto a la temporada anterior?

Una frase que decimos mucho en Argentina es “equipo que gana no se toca”, pero esta vez el equipo que ganó sigue jugando igual pero con algunas modificaciones. Por ejemplo, vamos a volver a tener deseos que concederá la bruja pero esta vez van a venir algo envenenados; la estructura de eliminaciones cambia un poco para sorprender a los chicos y a la princesa; y los grupos van a interactuar más entre ellos y de una forma más inmediata. Pero hay dos factores que hacen que cambie absolutamente todo. Uno es la personalidad de Laura que es arrolladora: además de guapa tiene una energía muy particular, es muy cercana y no le ha costado hacerse amiga de los chicos rápido pero sí entregar las calabazas. Es una chica que de base no viene con el objetivo de que le enamore una persona guapa, sus exnovios no son guapos, y es una persona que le puede dar oportunidad a un gordito. Ya esa personalidad que tiene y esa forma de buscar el amor te va sorprendiendo y va haciendo que los contenidos vayan cambiando mucho. Pero fundamentalmente el cambio viene a través de los conquistadores: son igual de pintorescos y sorprendentes que los de la primera temporada pero con perfiles completamente diferentes. Son veinticuatro satélites totalmente distintos alrededor de ese solecito que es la prota, y ya todo te cambia.

En este tipo de programas, ¿se puede buscar el amor realmente o es una excusa para entretener?

Claro que sí. Mi responsabilidad como director de ‘Un príncipe para Laura’ es buscar gente que se quiera enamorar, y después entretener a la audiencia. Pero yo necesito asegurarme de tener una princesa que se quiere enamorar y de que los conquistadores vayan a por ella.

Entonces cuando se hace el casting, ¿prima más que busquen el amor a que sean perfiles muy exóticos?

Priman las dos cosas. Si a un aspirante no le creo que busque conquistar a la princesa no lo cojo. Ahora, si veo a uno que es un encantador de serpientes que sé que va a dar juego y que me está vendiendo la moto puedo cogerlo para ver cómo interactúa la princesa con este personaje que no sabemos a qué viene. Lo metes en la ecuación, pero al menos el 95% yo estoy seguro de que se pueden enamorar.

El hecho de que esté tan ficcionado con la narración de cuento y una edición tan excesiva, ¿le quita realidad?

No. Nosotros lo que hacemos es contar la idea y deformarla un poquito con humor. Lo que está ficcionado es cuando aparece Luján, que Laura esté aislada y la vean con cuentagotas durante los primeros días o cuando juntas a los grupos para que interactúen más. Pero Laura es una chica que sorprende, de repente comentábamos: “¡le gusta fulanito! ¡no me lo puedo creer!”.

¿Entonces cómo planteáis cómo va a suceder el programa y cómo introducís elementos discordantes?

Es un programa que está muy vivo. Nosotros nos planteamos a lo largo de nueve capítulos ciertas cosas que nos gustaría que pasasen, o apostamos quién le puede gustar… aunque con Laura las apuestas se nos fueron a tomar por culo. El proceso está muy vivo y eso lo complica, pero lo hace más divertido. ‘Un príncipe para Laura’ es como un sistema solar, hay un montón de planetas que giran alrededor de una sola cosa que es Laura, así que cualquier cosa que se modifique en lo central te modifica todo el resto.

UN PRÍNCIPE PARA LAURA

Laura Parejo es una mallorquina de 21 años, estudiante de Educación Infantil, y está dispuesta a enamorar a sus pretendientes.

Entonces debe ser crucial hacer un buen casting de la princesa…

Es muy difícil dar con la princesa ideal. A partir de eso, con la gente que se inscribe ya vemos quienes le pueden molar y después quienes nos molan a nosotros para contar la historia. Tienes que ver quién se quiere enamorar, quién es un tipo que tenga una personalidad interesante o quién es un fantasma.

¿Y te quedas con Laura o con Corina como personaje?

No sería caballero elegir. Las dos tienen lo que hace falta para ser la princesa de ‘Un príncipe para…’. Son completamente diferentes y eso las hace incomparables.

Cuándo creasteis el formato de ‘Un píncipe para…’, ¿qué diferencias buscabais que tuviese respecto a ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’?

Cambiar y hacer otra cosa diferente pero seguir jugando con dos palabras que son muy parecidas pero que no tienen nada que ver y en la tele hasta ahora eran muy antagónicas: el amor y el humor. Cuando nos fue muy bien con ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’ pensamos en la forma de darle la vuelta de tuerca, seguir jugando con esos dos conceptos pero de una forma que no se parezca. Yo entiendo el formato ‘Un príncipe para…’ como un gran libro de cuentos en el que el capítulo uno es Corina, el dos es Laura, el tres se llamará de otra forma.

¿Crees que se está abusando de la fórmula que tenéis en Eyeworks España de montaje con los soniditos, la música, el uso de totales, etc.?

Del humor nunca se abusa, se aprende. En la productora estamos siempre pensando nuevas fórmulas con nuestros recursos y nuestros chistes, tratamos de buscar la versión 2.0 de nuestra forma de hacer tele en este tipo de programas. Porque también hacemos ‘Pesadilla en la cocina’ que no tiene absolutamente nada que ver su ritmo de edición con el de ‘Un príncipe para Laura’ o ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’. Y tampoco estos dos programas son iguales. ‘Un príncipe para Laura’ tiene más trabajo de edición porque es una vuelta de tuerca más. Digamos que ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’ fue el 1.0, ‘Un príncipe para Corina’ fue el 2.0 y esto ya es el 3.0.

Habéis comentado que estáis cerrando acuerdos para que ‘Un príncipe para…’ se haga en otros países. Si tuvieses que expicar a una productora extranjera qué no podrían fallar en una adaptación para que fuese fiel, ¿qué les dirías?

Que se arriesguen. Tanto en los castings, como en la grabación y en la edición.

Las versiones internacionales de este tipo de programas suelen tener 40 minutos de duración, en cambio vosotros os movéis en torno a los 70… ¿eso afecta al producto?

La tele española es así. Y afecta. Un programa de 40 minutos está genial, uno de 50 también, pero un programa de 70 ya son 30 minutos más. Hay que currar mucho más. Quizás no tendríamos 24 conquistadores, tendríamos 14. Pero este programa nació para ser así, con 80 o 100 minutos. Hemos llegado a tener programas de ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’ de 112 minutos, que es un currazo genial. Nosotros no queremos que el programa decaiga, así que tenemos que currar más, pero se saca adelante.

‘Un príncipe para Laura’ llega avalado por el éxito de la temporada anterior que promedió un gran 9,2% de share en Cuatro –llegando al 21,3% en el target de jóvenes de 14-24 años-, y además supuso toda una revolución en internet con más de millón y medio de comentarios en redes sociales y 1,8 millones de páginas vistas en la web de la cadena. Pero también viene avalado por la cantidad de risas que nos sacó del cuerpo, motivo por el cuál decidí coronar a ‘Un príncipe para Corina’ como el mejor reality español de 2013 en mi resumen del año. Y eso poniéndose por encima de un ‘MasterChef’ que también me encanta.

En AgenTV | Una realidad ficcionada para Corina
Web oficial | Un príncipe para Laura

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