El tablero de ‘Juego de Tronos’ se ha movido más que nunca en la quinta temporada

Por Álvaro Onieva a 20 de junio de 2015 • Sin comentarios

quinta temporada de juego de tronosQue la quinta temporada de ‘Juego de Tronos’ haya sido algo más floja que la cuarta es algo que puedo compartir, pero no estoy de acuerdo con esas voces que han afirmado que la serie ha perdido fuelle o ha tropezado con esta entrega. El tablero político de Poniente se ha movido más que nunca y hemos asistido a grandes avances en la trama de ‘Juego de Tronos’, si bien los momentos más impactantes se han reservado a los tres últimos episodios. [A partir de aquí, spoilers de toda la quinta temporada de 'Juego de Tronos']

Es cierto, como ya se ha dicho, que ni la trama de Dorne ni la de Arya han aportado nada hasta su último aliento. El periplo de Jaime Lannister por la región sur de Los Siete Reinos no parece haber tenido más finalidad que la de apartarle de Cersei para que viva sola su particular via crucis, además de para darle un momento de redención en palabras de su hija Myrcella, que podrían ser el último empujón que necesitaba el otrora Matarreyes para cambiar su motivación: menos importancia al poder y más al amor; menos apellido Lannister y más querer estar junto a Cersei. O quizás no con ella pero sí luchar por ser feliz.

Por su parte, Arya ha estado lavando cadáveres en la Casa de Blanco y Negro, en Braavos, en un proceso de aprendizaje con un motor contradictorio: ella quiere ser uno los Hombres Sin Rostro para vengar a los enemigos de su lista, pero su nueva confesión no se lo permite. Ella es Arya Stark y no va a olvidar fácilmente su nombre, ni su rostro, ni los de sus familiares asesinados y, ni mucho menos, los de los autores de aquellos crímenes. Su escena final, quedándose ciega, no sabemos hacia dónde la lleva, si aceptará las reglas del templo del Dios de los Muchos Rostros o si tirará por su cuenta.

Mucho más interesantes han sido dos tramas que, generalmente, en las otras temporadas avanzaban muy poco: la conquista de Daenerys y la amenaza en el Muro. Dos tramas que siempre se quedaban en promesa y que por fin hemos disfrutado a toda máquina.

Paradójicamente cuando la Khaleesi ha realizado su esperado -y efectista- vuelo sobre el dragón, la quinta temporada ha sido para Daenerys la de poner los pies en la tierra. Su avance mesiático, su discurso radical y su voluntad absolutista, han echado el freno al tiempo que aprendía a escuchar a quienes tiene alrededor, algo que no acostumbraba a hacer anteriormente. Su decisión de no pelear por el Trono de Hierro hasta que su reinado en la Bahía de los Esclavos sea estable, y su esfuerzos por gobernar Mereen lo mejor posible, solo hacen legitimarla más para ser en el futuro la lideresa de los Siete Reinos. Antes solo tenía soberbia, dragones y mercenarios, ahora experiencia política. La escena en la que habla con Daario Naharis de las arenas de combate o su decisión de ajusticiar a un inmaculado que se toma la justicia por su mano suponen mayores avances que el vuelo a lomos de Drogon.

No es casualidad que justo ahora Daenerys tenga de su lado a Varys y Tyrion, dos de los más justos políticos de Desembarco del Rey, quienes ya probaron su valía cuando el pequeño de los hermanos Lannister fue Mano del Rey. Ambos se han puesto del lado de quien consideran la mejor candidata al trono y, con su presencia, no hacen sino mejorar esa apuesta. Que Tyrion no esté ya entre Lannister, deja vía libre para que Desembarco del Rey pueda ser arrasado sin piedad. Pero tranquilos, que parece que Daenerys aún no marchará hacia Poniente, pues nos la van a entretener un poquito más, ahora rodeada de nuevo de dothrakis.

quinta temporada de juego de tronosEn el muro, por primera vez en cinco años sentimos empatía por el bueno de Jon Snow quien ha demostrado talante político buscando el interés común entre cuervos, Stannis y el pueblo salvaje. La verdadera amenaza más allá del muro se ha hecho palpable, con un episodio brutal e impecable en muchos aspectos, y ya no es solo el latiguillo de “winter is coming”. El peligro es real y más pronto que tarde azotará al Norte. Quizás por lo bien que estaba desenvolviéndose Jon Snow en su papel de héroe, sorprendió tanto el final del personaje. Pero yo soy de los que opinan que la resurrección sucederá, y no por nada llegó Melisandre al Castillo Negro en el mismo capítulo en que Jon daba su último estertor. Ya sabemos lo que a Melisandre le gusta la sangre real, y una vuelta a la vida de Jon podría confirmar las teorías de los fans de que éste es hermanastro de Daenerys.

Y no olvidemos que allí en el Norte hemos visto caer a uno de los grandes aspirantes al Trono de Hierro, Stannis Baratheon, que aunque no hemos visto en pantalla morir, todo apunta a que queda fuera del juego de tronos.

En Desembarco del Rey, los Lannister han recibido su mayor golpe desde que la muerte de Robert Barathron los colocase en el trono. Y es que aunque estén bajo la insignia del ciervo, todos sabemos que son leones. Ni la muerte de Joffrey ni el parricidio de Tyrion a Twyn supusieron un mazazo tan grande para la casa como la caída de Cersei. Disfrutamos de sus disputas a lo mean girls con Margaery Tyrell y vimos cómo dio autoridad moral a los gorriones, una trama que a mi gusto ha sido algo torpe y mal estructurada. Le salió el tiro por la culata y, por primera vez, el alma máter de los Lannister ha caído en desgracia y su tiranía no ha salido victoriosa. Contemplar cómo se sobrepone, o no, es una de las grandes promesas de la sexta temporada. Pero tampoco olvidamos que han dejado los Tyrell en stand by, y Olenna es mucha mujer para dejar que las cosas se queden así. Cuentan, parece, con Meñique de su lado, aunque en el fondo todos sabemos que este rufián no tiene lealtades más que para sí mismo.

quinta temporada de juego de tronosY luego está Sansa Stark, para mí el mejor personaje de la serie. Polémica de violación aparte (sí, es muy reprochable que en Juego de Tronos los personajes femeninos solo puedan evolucionar asesinando o siendo violadas), el calvario de Sansa la sitúa como víctima y heroína. Un personaje que ha pasado de adolescente cursi a una madura mujer que está tomando como puede las riendas de su destino. Hemos sufrido junto a ella la presencia del psicópata Ramsay Bolton del que por fin ha escapado -junto a Hediondo nada menos-, y ahora necesita buscar la forma, y los aliados necesarios, para hacerse con lo que es suyo. Nido de Águilas y Brienne de Tarth pueden ser su vía para convertirse en la señora del Norte.

En definitiva, la quinta temporada de ‘Juego de Tronos’ ha acelerado muchas de las tramas principales de la serie, y aunque el timming de sus episodios haya estado a ratos descompensado, no podemos decir que haya sido una mala temporada. Y más allá de los momentazos, que también los ha habido, la fuerza de la quinta entrega de la serie reside en que el tablero ha cambiado más que nunca. Se nota que estamos acercándonos inexorablemente al tercer acto de la serie, y lo están haciendo sin miedo alguno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>